Brasil, el mayor productor de café del mundo, ofrece granos con un perfil suave y equilibrado, ideales para cualquier momento del día. Los cafés brasileños, cultivados entre 200 y 1,200 metros de altitud, se caracterizan por sus notas de chocolate, nuez y un toque sutil de frutas tropicales. Este origen es famoso por su método de procesamiento, que a menudo incluye el secado al sol de los granos, añadiendo un toque dulce único a su café.