El café de Kenia es conocido por su intensa acidez y sabores vibrantes, con notas distintivas de frutos rojos, cítricos y un toque de savia. Cultivado principalmente en altitudes que oscilan entre 1,500 y 2,100 metros, estos cafés se benefician de un clima ideal y suelos ricos en minerales. Kenia utiliza métodos de procesamiento únicos, como el lavado doble, que resalta la claridad y profundidad de sus sabores, haciendo cada taza una experiencia excepcional.