Este café es especial por su origen, su historia y la precisión con la que se trabaja cada etapa del proceso. Procede de la finca Dos Quebradas, en Palermo (Huila), gestionada por Daimer Polanía, un caficultor de tercera generación cuya trayectoria está marcada por la resiliencia y el compromiso con el café de calidad.
Desde muy joven, Daimer estuvo vinculado al cultivo del café, aprendiendo de su padre y desarrollando su propio proyecto desde los 12 años. Con el tiempo, y tras descubrir el potencial del café de especialidad, decidió enfocar toda su finca en la producción de lotes de alta calidad, perfeccionando técnicas y procesos para lograr una expresión más precisa en taza.
Este lote, de variedad Caturra —una de las más emblemáticas de Colombia—, refleja la pureza y elegancia de los cafés lavados bien ejecutados. El proceso combina una fermentación controlada con oxidación previa y secado lento en marquesina, lo que permite desarrollar un perfil limpio, complejo y muy definido. Las notas de azahar, té negro y bergamota se presentan con claridad, acompañadas por una acidez cítrica que recuerda al pomelo y un cuerpo ligero pero elegante.
El resultado es un café refinado, con una estructura delicada y un final fresco que invita a seguir bebiendo. Es un ejemplo de cómo una variedad clásica, trabajada con precisión, puede ofrecer una experiencia moderna y sofisticada.