Este café es especial por lo que representa: constancia, comunidad y mejora en origen a lo largo del tiempo. Viani es un pequeño municipio de Cundinamarca, cerca de Bogotá, y este lote está compuesto por cafés de más de 400 pequeños productores repartidos en cinco municipios, que entregan su café a tres centros de acopio. Se trata de un verdadero café de cooperativa, construido a partir del esfuerzo colectivo de muchas familias.
Desde hace años, se trabaja estrechamente con Racafé y DR Wakefield para mejorar la calidad del café y, al mismo tiempo, aumentar los ingresos de los productores. La introducción de sacos GrainPro, una mejor clasificación del pergamino y acuerdos de precio más justos han reducido defectos y elevado la calidad final del café. Estas mejoras son especialmente importantes en un contexto marcado por el cambio climático: en los últimos años, la producción en Viani ha caído hasta un 50% debido al aumento de las lluvias, haciendo que cada kilo producido tenga aún más valor para los agricultores.
El principal punto de acopio está en Sierra, gestionado por Joseel, quien recibe el café, verifica su calidad, lo pesa y paga a los productores en efectivo de forma inmediata. Este modelo aporta confianza y estabilidad en una zona donde muchos agricultores dependen de varios cultivos (como plátano o aguacate) para diversificar riesgos. Durante la pandemia, cuando el precio del aguacate cayó con fuerza, el café volvió a ser una fuente clave de ingresos.
Las fincas que componen Viani son muy diversas: desde pequeñas parcelas con menos de una hectárea de café hasta explotaciones algo mayores. Cada una procesa de forma ligeramente distinta, pero todas comparten prácticas cuidadas dentro del proceso lavado: fermentaciones controladas, uso responsable del agua y secados bien gestionados. El resultado es un café sólido y consistente, con un perfil clásico, cuerpo marcado, dulzor profundo y una acidez contenida que aporta equilibrio.
Viani no es un café experimental ni busca sorprender con fermentaciones extremas. Su valor está en la intensidad, la estructura y la sensación reconfortante en boca. Un café honesto, bien construido y que ha mejorado año tras año gracias al trabajo conjunto en origen.