Este café es especial porque nace de una historia profundamente familiar. Abuelos Café rinde homenaje a Albaro Abarca Herrera y Leonel Jiménez Abarca, quienes transmitieron a sus descendientes la importancia del trabajo constante y honesto. Inspirados por ese legado, la familia decidió transformar su relación con el café y emprender un proyecto propio, ubicado en la prestigiosa región de Tarrazú, conocida por producir algunos de los mejores cafés de Costa Rica.
Durante años vendieron su cosecha en cereza a beneficios locales, pero las dificultades económicas y la necesidad de asegurar un futuro más estable les llevó a crear su propio microbeneficio. Con esfuerzo, formación y constancia, la familia comenzó a procesar directamente sus lotes, buscando mayor control, trazabilidad y calidad en la taza. El cambio fue progresivo, pero decisivo: en solo unos años pasaron de vender un pequeño lote a procesar cerca del 30% de toda su cosecha.
El equipo está formado por varios miembros de la familia, pero el beneficio está liderado íntegramente por mujeres: Seilyn y su hija Kamila, responsables de supervisar cada etapa del proceso. Su dedicación da lugar a cafés naturales limpios y elegantes, con una gestión precisa del secado y una selección cuidadosa de las cerezas maduras. El resultado es una taza vibrante y sedosa, con notas de guayaba, dátiles y cacao, que encarna el propósito del proyecto: producir un café con historia, esfuerzo y un impacto positivo en su comunidad.